Justo cuando los Royals se han robado toda la atención y junto con los Orioles nos han ofrecido partidos de alto voltaje y ritmo cambiante, los Cardenales y los Gigantes le agregaron a su duelo del domingo la cuota de drama y agitación necesaria para hacernos girar hacia su serie.
Ese noveno episodio, en el que los Gigantes, ya situados a un strike de cargar con una derrota, logran nivelar las acciones 4-4, solo para caer 5-4 en el cierre del noveno, se merece un cuadro. Resultó sensacional, mientras San Luis empataba la serie con el jonrón de Kolten Wong.
Toda la vibración y energía que le fue despojado al Busch Stadium por el picheo mortífero de Madison Bumgarner, la noche del viernes, estuvo de regreso el domingo y se concentró sobre todo en el noveno episodio, cuando los Gigantes empatan y los Cardenales triunfan.
Trevor Rosenthal es uno de los mejores relevistas del beisbol y lucía inmenso pese a ciertas fisuras en el control. Pero de pronto, en lugar de enviar el strike final, soltó un disparo contra el piso, que el cácher Tony Cruz no pudo controlar y desde segunda, Matt Duffy anotó el empate.
Y precisamente, cuando los Gigantes parecían aun más grandes, Wong metió la bola entre los fanáticos del jardín derecho para el 5-4, que desató un estallido de júbilo en San Luis y recuperó la electricidad que esta serie necesitaba para ser seguida.
Esta tarde (2:07) Cardenales y Gigantes vuelven a cruzar disparos, ahora en San Francisco, donde Tim Hudson y John Lackey salen con la misión de atrapar la victoria, pero también de intentar ofrecer un buen show.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B









